La Cámara de Diputados negó que esté científicamente comprobado que el humo del tabaco cause enfermedades, en medio de una polémica judicial con uno de sus empleados por la falta de un ambiente de trabajo en el que esté prohibido fumar.
Según publicó un matutino porteño, la disputa en los tribunales comenzó cuando el empleado Raúl Borchardt presentó una medida cautelar para que se habilite un ámbito laboral libre de humo en la Cámara baja. La Justicia aceptó la medida y ordenó proveerle al empleado un espacio en la Dirección de Información Parlamentaria donde estuviera prohibido fumar -sea en una oficina individual o compartida-.
Pero la Cámara de Diputados presentó un recurso de amparo para revocar la medida, argumentando que por razones edilicias no puede darle a Borchardt una oficina para él solo y que no tiene autoridad para prohibir fumar a los demás en el ambiente en el que él trabaja porque no hay ninguna ley positiva en vigor que lo prohíba.
Al tomar nota de estos argumentos, el ministro de Salud, Ginés González García, dijo no creer que la Cámara baja "sea un lugar extraterritorial de la Argentina".
"Están en una ciudad donde hay una ley y, en segundo lugar, si además de decir que no le puede dar protección a alguien que quiere simplemente que no lo hagan fumar de prepo y si además dice que no está demostrado que el cigarrillo produce daño, es una mentira y una afirmación increible", subrayó.
"Este es un hecho absolutamente fortuito, una anécdota desgraciada que seguramente la Cámara va a remediar rápidamente. En la Argentina hay una política nacional contra el tabaco que va a continuar", aseguró el ministro.
En sus argumentos, la Cámara baja señaló que no está científicamente demostrado que el humo del tabaco cause enfermedades. Además, interpretó que la Cámara entiende que la ley antitabaco porteña no tiene alcance en ese ámbito.
"Sólo en este país pasa que en un lugar donde se prohíbe fumar me nieguen tener un espacio libre de humo", dijo Borchardt, un empleado jerárquico de la Cámara de Diputados.