Con motivo del tratamiento del proyecto de ley de Bases, manifestantes generaron serios incidentes a lo largo de toda la tarde y la noche.
La tercera jornada de manifestaciones en las proximidades del Congreso fue escenario hoy de disturbios y momentos de alta tensión luego de la aprobación de la ley ómnibus, con enfrentamientos entre las fuerzas federales y los manifestantes, quienes fueron dispersados con balas de goma y cañones de agua en el marco del protocolo antipiquetes.
En el transcurso de los enfrentamientos entre la Policía Federal y la Gendarmería con los grupos que protestaban, numerosos manifestantes resultaron heridos y detenidos. Asimismo, se reportaron heridos entre los agentes de seguridad. La tensión se desató alrededor de las 19, cuando un grupo de jubilados, manifestantes tras la aprobación de la Ley Bases, fue empujado y rociado con gas pimienta por agentes de la Policía Federal, quienes intentaban mantener despejada la avenida Rivadavia.

Después de la represión contra los jubilados, la tensión aumentó y la Policía Federal confrontó directamente con los manifestantes, utilizando balas de goma, gas pimienta y cañones de agua para despejar las calles adyacentes a la Plaza del Congreso.
Los participantes de la protesta respondieron arrojando piedras y botellas contra las fuerzas de seguridad, generando momentos de máxima tensión. Las fuerzas federales habían implementado un amplio dispositivo de seguridad en la Plaza del Congreso para evitar que los manifestantes se aproximaran al parlamento o bloquearan el tráfico en la intersección de las avenidas Entre Ríos y Rivadavia.
Hasta que se desencadenaron los incidentes, los agentes de seguridad habían mantenido a los manifestantes que se congregaron para protestar contra la ley ómnibus en la vereda frente al Congreso.
