El vocero presidencial planteó que “el horario de media mañana era una cuestión arbitraria, nunca nadie preguntó el por qué tampoco”. En tanto, aseguró que “no está por el momento dentro de los planes” que el Gobierno Nacional haga una convocatoria a los gobernadores.
El portavoz presidencial, Manuel Adorni, justificó este martes el horario de las 21 convocado para la Asamblea Legislativa en la que el jefe de Estado, Javier Milei, dará por inaugurado el periodo de sesiones ordinarias en el Congreso: “Se busca que la mayor cantidad de argentinos puedan escuchar al presidente”.
En su habitual conferencia de prensa desde Casa Rosada, Adorni afirmó: “El presidente Milei brindará el discurso de inicio de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa el viernes a las 21 horas. Con este cambio de horario se busca que la mayor cantidad de argentinos puedan escuchar al presidente después de sus horarios de trabajo, en un hecho sin precedentes en la historia argentina”, y remarcó: “Entendemos que es el mejor horario para que la mayor cantidad de gente pueda escuchar el mensaje”.
“Consideramos que es más justo un horario donde más gente tenga posibilidad de verlo en vivo, esa es la razón principal. El horario de las 10 o media mañana era una cuestión arbitraria, nunca nadie preguntó el por qué tampoco. Nos pareció correcto que dentro de las posibilidades se pueda llegar a mayor cantidad de gente y que pueda prestar atención y pueda ver el discurso en vivo del presidente”, agregó.
Al ser consultado por la decisión del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, de presentar un recurso legal sumándose a la postura que tomó el gobernador de Chubut, Adorni planteó: “Simplemente un llamado a la reflexión los argentinos entendimos que queremos vivir en un país normal, simplemente en un país normal un gobernador que mantiene una deuda con la Nación acepta sus responsabilidades, ajusta su presupuesto, paga sus deudas y de ninguna manera se le ocurriría amenazar al país con dejarlo sin combustible. O aquellos que dejaron un 50% de pobres y un 30% de inflación mensual se llamarían al silencio al menos aceptando humildemente sus errores y se llamaría a la reflexión”.
También apuntó contra Ricardo Quintela mandatario provincial de La Rioja y contra los gremialistas: “Un gobernador que administra una provincia que está en default por impericia propia no se le ocurriría emitir una cuasi moneda sin respaldo. En un país normal claramente los sindicalistas se dedicarían a trabajar para que haya más empleo y no obstruir la productividad ni amenazar a paros permanentes”.
“En un país normal la ley se cumpliría y la autoridad se respetaría y no habría gente durmiendo en los ministerios. Nos tenemos que acostumbrar a que la gente eligió que quiere vivir en un país normal y efectivamente este gobierno está transformando a la Argentina de a poco”, manifestó.
Al respecto, Adorni afirmó que “no está por el momento dentro de los planes hacer ninguna convocatoria en general a los gobernadores”. Así, anticipó que el resto de las provincias también sufrirán recortes: “Los fondos discrecionales van a desaparecer donde no hay plata, no hay recursos donde la premisa de déficit cero es inamovible”, pero aclaró que “se va a transferir lo que la ley obliga a la Nación efectivamente transferir. Va a haber todos los recortes, todo lo que sea discrecional”.
“No consideramos que una cuestión que tenga que ver con el ámbito legislativo y en materia de libertades pueda ser opacada por que algún gobernador pueda no estar de acuerdo con las políticas fiscales que está implementando el Gobierno Nacional y apela a que las provincias acompañen”, expresó sobre cómo podría repercutir en el Congreso el conflicto entre Nación y las provincias.
El vocero cerró: “Entendemos que el gobernador de Chubut tuvo un exabrupto con los argentinos en su menaza de cortar el petróleo y lo tomamos como tal como una equivocación en virtud de no haber entendido los términos y condiciones del descuento de la deuda con Nación”.