El presidente de la Nación argumentó que “la creación de universidades se ha convertido en un negocio más de la política”, y alertó que hay una “crisis educativa que arrastra décadas y es cada vez más profunda”.
El presidente de la Nación, Javier Milei, reafirmó ante la Asamblea Legislativa la decisión de suspender la creación de cinco universidades que habían sido aprobadas por ley el año pasado y argumentó que “la creación de universidades se ha convertido en un negocio más de la política”.
El jefe de Estado alertó que en materia educativa “hay una crisis que ya arrastra décadas, que es cada vez más profunda y que ha redundado en que hoy más de la mitad de los chicos de tercer grado no entienden que leen en Argentina y el 70% no puede resolver un problema de matemática básica. Esta es la realidad de un país con más premios nobel de la región que supo ser en su pasado un faro de calidad educativa”.
“El analfabetismo incipiente es a nuestra educación lo que la inflación es a nuestra economía”, comparó y apuntó: “En el plano de educación superior la creación de universidades se ha convertido en un negocio más de la política y en los profesorados de institutos de formación docente proliferan currícula educativa de izquierda abiertamente anticapitalistas y antiliberales en un país donde lo que más se necesita es más capitalismo y libertad”.
El mandatario destacó que "multiplicamos por cuatro la ayuda escolar para que las familias que se vieron afectadas por aumentos drásticos en este nuevo inicio de clases puedan comprar los útiles y materiales escolares que sus chicos necesitan. Esta medida va a beneficiar a las familias de 7.300.000 chicos, desde nivel inicial hasta el secundario".
"En una Argentina donde los chicos no saben leer y escribir, no podemos permitir más que Baradel y sus amigos usen a los estudiantes como rehenes para negociar paritarias con los gobiernos provinciales", lanzó y cerró: "Por eso, incluimos en el decreto de necesidad y urgencia a la educación como servicio esencial, lo cual le sacará el arma de la mano a los sindicatos y los obligará a prestar al menos un 70% del servicio educativo durante cualquier huelga.