El protagonismo que va ganando la hermana presidencial. El andar de la Mesa Chica en Gobierno y los recorridos del presidente en la Rosada.
Milei y el “balcón de Perón”
Los primeros 90 días de Javier Milei en la presidencia modificaron la vida diaria en la Casa Rosada. El presidente suele ir a la Casa de Gobierno los martes y jueves (lunes, miércoles y viernes en Olivos), aproximadamente a las 8, y media hora después encabeza las reuniones de gabinete, en el Salón Eva Perón.
En ese lapso, Milei nunca salió del área presidencial salvo un día del año pasado en que fue poco más de cinco minutos al Salón de los Pueblos Originarios a saludar a los periodistas acreditados, para las fiestas.
De esa manera, sólo se lo ve al entrar o salir de la Casa Rosada.
Un recurso que el jefe de Estado utiliza recurrentemente cuando hay visitantes importantes es su traslado al balcón de la Casa Rosada que da a la Plaza de Mayo -conocido como el balcón de Perón-, porque el expresidente Juan Domingo Perón solía dar discursos ante multitudes desde ahí.
Está al lado del Salón Eva Perón.
La Mesa Chica recorre pasillos
Los únicos funcionarios que suelen recorrer pasillos de la Casa Rosada al que tienen acceso los periodistas son dos que -extrañamente- aún no están designados.
Se trata de Federico Sturzenegger y Lucas Llach, ambos economistas y con paso en la función pública en los gobiernos macristas y de la Alianza.
Sturzenegger es el mentor del desguace del Estado y de la desregulación de las normas básicas que rigen en una vida en sociedad, en temas como alquileres y prepagas, por ejemplo.
Al mentor de la ley de Bases y el DNU desregulador de Milei se lo puede ver temprano y siempre presuroso, eludiendo periodistas como si fuese Messi.
Ambos, junto al asesor presidencial Santiago Caputo; el secretario de Legal y Técnica, Javier Herrera Bravo; y el vicejefe de Gabinete, José Rolando, integran la Mesa Chica que avanza con proyectos para llevar a casi cero la intervención del Estado en la vida en sociedad.
Karina Milei y su “Salón de los Próceres”
Curioso lo de Karina Milei, la hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia.
En campaña -y también tras ganar el balotaje-, el jefe de Estado repetía una y otra vez que ella no quería ocupar cargos en el Gobierno.
Pero el 10 de diciembre fue designada secretaria general de la Presidencia -para ello necesitó un decreto de excepción-, y acompañó, como si fuese primera dama, al presidente en el traslado en un auto descapotable desde el Congreso hasta Casa Rosada, en la asunción presidencial.
En las últimas semanas un par de veces la comunicación oficial difundió videos de ella saludando a personas que se acercaron a las rejas de la Casa de Gobierno. Empezaba así a abandonar el bajo perfil.
El otro dato es que en febrero, mediante un decreto, pasó a su área al vocero presidencial Manuel Adorni, sumando así un poder inusitado en un área que se pensaba iba a ser del asesor presidencial Santiago Caputo, a quien se lo relacionaba con la comunicación.
La más alta exposición la logró, sin embargo, el viernes 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cuando mediante un video difundió que el Salón de las Mujeres -en el primer piso de la Casa Rosada y uno de los emblemas K- pasaba a llamarse Salón de los Próceres.
Claro, la sorpresa es que uno de los próceres junto a San Martín y Belgrano es nada menos que el expresidente Carlos Menem, en cuyo gobierno se referencia y abreva Milei.
Además, algunos funcionarios actuales lo fueron también con el exgobernador de La Rioja y dos veces presidente de Argentina.
Los estudiantes “periodistas”
Si de curiosidades se trata, llamó la atención lo ocurrido el viernes 8 de marzo en la habitual conferencia de prensa del vocero presidencial Manuel Adorni.
Las primeras cinco preguntas las hicieron los periodistas acreditados, como es usual, mediante un sorteo entre ellos.
Pero tras la quinta pregunta vino la sorpresa: la locutora anunció que a continuación habría otras dos preguntas de estudiantes de la Universidad del Salvador, invitados especialmente.
Y Adorni, tras efectuarse ambas preguntas, dijo a los estudiantes: “Pueden seguir preguntando, me puedo quedar hasta las 2...”.
De manera tal que hubo tres preguntas más.
El vocero presidencial prometió más conferencias de prensa con periodistas acreditados y estudiantes “periodistas”.
Lo curioso es que el área comunicacional copia algunos modelos del gobierno de los Estados Unidos (hasta Gabriela Cerruti, la portavoz de Alberto Fernández quiso hacerlo) pero de las conferencias de prensa solo participan los acreditados.