Entre las más de 300 modificaciones de leyes, figuran la Ley de Tierras y de Promoción Industrial y modifica el régimen laboral. Pidió a los legisladores “elegir entre ser parte de este cambio u obstruir el proyecto de reformas más ambiciosas de los últimos 40 años.
“Hoy damos el primer paso para terminar el modelo de decadencia”, anunció este miércoles el presidente de la Nación, Javier Milei, en un discurso por cadena nacional en el que dio inicio al intento de “destrabar este andamiaje jurídico opresor” y anunciar un mega decreto que buscará “atacar el déficit, que es la causa de nuestros problemas”.
El decreto de necesidad y urgencia que presentó el mandatario “tiene por fin comenzar el proceso de desregulación económica que la Argentina tanto necesita para comenzar a crecer”. Lo dijo rodeado por los miembros de su gabinete, y la presencia especial de Federico Sturzenegger, autor intelectual del mega DNU que anunciaría a continuación Milei.
Del mismo, Milei leyó solo 30 de las derogaciones y cambios de legislación previstos para tal fin, comenzando por la derogación de la Ley de Alquileres. A continuación, sumó la derogación de la Ley de Abastecimiento “para que el Estado nunca más atente contra el derecho de propiedad de los individuos; la derogación de la Ley de Góndolas, para que el Estado deje de entrometerse en las decisiones de los comerciantes argentinos; la derogación del Compre Nacional, que solo beneficia a determinados actores del poder; la derogación del Observatorio de Precios del Ministerio de Economía”.
Anunció también la derogación de la Promoción Industrial, la de Promoción Comercial; la normativa que impide la privatización de las empresas públicas; el régimen de sociedades del Estado; la transformación de todas las empresas del Estado en sociedades anónimas para su posterior privatización.
Y continuó: “modernización del régimen laboral para facilitar el proceso de generación de empleo genuino; reforma del Código Aduanero para facilitar el comercio internacional; derogación de la Ley de Tierras para promover las inversiones; modificación de la Ley de Manejo del Fuego; derogación de la Ley de Manejo del Fuego; derogación de las obligaciones que los ingenios azucareros tienen en materia de producción azucarera; liberación del régimen jurídico aplicable al sector vitivinícola; derogación del sistema nacional del comercio minero y del Banco de Información Minera”.
También la autorización para “la cesión del paquete accionario total o parcial de Aerolíneas Argentinas; implementación de la política de cielos abiertos; modificación del Código Civil y Comercial para reforzar el principio de libertad contractual entre las partes; modificación del Código Civil y Comercial para garantizar que las obligaciones contraídas en moneda extranjera deban ser canceladas en la moneda pactada; modificación al marco regulatorio de la medicina prepaga y las obras sociales; eliminación de las restricciones de precios a la industria prepaga”.
La enumeración de Milei continuó por la incorporación de las empresas de medicina prepaga al régimen de obras sociales; establecimiento de la receta electrónica para agilizar el servicio y minimizar costos; modificaciones al régimen de empresa farmacéuticas para fomentar la competencia y reducir costos; modificación de la Ley de Sociedades para que los clubes de fútbol puedan convertirse en sociedades anónimas si así lo quisieran; desregulación de los servicios de internet satelital; desregulación del sector turístico eliminando el monopolio de las agencias de turismo; e incorporación de herramientas digitales para trámites de los registros automotores.
“Estas reformas, de las cuales solo he mencionado 30 de las más de 300 incluidas, son algunas de las contempladas en el DNU que firmamos hoy”, señaló Milei, asegurando que “el objetivo es iniciar el camino de la reconstrucción del país”, dijo, agregando que buscarán “comenzar a desarmar la enorme cantidad de regulaciones que han impedido” el desarrollo del país.
A continuación, se dirigió al Poder Legislativo para anticipar que “en los próximos días llamaremos a sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación; enviaremos un paquete de leyes pidiéndole al Congreso la colaboración para avanzar en este proceso de cambio que la sociedad eligió en un contexto de crisis que requiere acción inmediata”.
Agregó Milei que “los diputados y senadores de la Nación enfrentarán la responsabilidad histórica de elegir entre ser parte de este cambio u obstruir el proyecto de reformas más ambiciosa de los últimos 40 años para poder lograr finalmente poner en marcha la fuerza productiva de los argentinos y comenzar a transitar el camino para volver a ser una potencia mundial”.
“Confío en que nuestros representantes defenderán los intereses de los argentinos, y no los de la casta que se han beneficiado durante décadas de este sistema empobrecedor”, señaló sobre el final, para encomendarse al final a “que las fuerzas del cielo nos acompañen”.
Bases para la reconstrucción de la economía argentina
En el inicio de su mensaje, Milei calificó esta jornada como “un día histórico”, por cuanto “comenzamos el camino de la reconstrucción”, con el objetivo de “intentar contener la enorme crisis que heredamos”.
El presidente tituló su discurso como las “bases para la reconstrucción de la economía argentina”, y anticipó que se venía un “programa de shock y ajuste fiscal”.
“Estamos haciendo nuestro máximo esfuerzo para intentar disminuir los efectos prácticos de lo que puede ser la peor crisis de nuestra historia”, dijo el mandatario, que repitió que “el problema no es el chef, sino la receta”.
En una dura primera parte en la que embistió contra “la casta”, habló de una doctrina que “algunos podrían llamar izquierda, fascismo, populismo” y que el denominó “colectivismo”.
“Para la casta política, los individuos no son sino un medio para los fines del Estado, es una forma de ver el mundo que consiste en la creencia de que un grupo de hombres los políticos son superiores al resto de los individuos y que por lo tanto deben ser ellos quienes rijan el destino de sus compatriotas”, expresó. Agregó que se trata de “una doctrina que considera que en esencia los políticos son Dios. No solo no son Dios, sino la causa de nuestros problemas”.
DECRE-2023-151263998-APN-PTE