En una reunión con cruces, el sindicalismo expresó un apoyo unánime al proyecto de Ganancias

La CGT, las dos CTA, la Corriente Federal de Trabajadores y el Frente Sindical participaron de una nueva reunión informativa de las comisiones de Presupuesto y Legislación del Trabajo de Diputados. Las críticas del representante de Camioneros despertaron la reacción de la oposición.

Con fuertes cruces al inicio de la reunión, las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, presididas respectivamente por los oficialistas Carlos Heller y Vanesa Siley, reanudaron este viernes el debate sobre modificaciones en el impuesto a las Ganancias.

Los diputados escucharon a representantes de la CGT, las dos CTA, la Corriente Federal de Trabajadores y el Frente Sindical (referenciado en los Moyano), y de esa forma dieron por finalizadas las reuniones informativas antes de la firma del dictamen, la semana próxima.

Está claro que esta ley no es la solución de los problemas, ni siquiera resuelve los problemas del impuesto a las Ganancias de manera integral, pero es un paso: modifica un valor por el cual por arriba se tributa y por abajo no se tributa”, dijo Heller.

PAE

El legislador destacó que “tanto los representantes de las organizaciones sindicales como los diputados coincidieron en la necesidad de discutir el problema impositivo de manera integral, es una necesidad que el país tiene, y ahí sí habrá que calar con ese criterio de progresividad”.

“Tenemos que ir hacia un modelo donde los impuestos sean menos horizontales y más verticales”, consideró el banquero, y también consideró que “tendríamos que hablar de ‘impuesto a los altos ingresos’” en lugar de impuesto a las Ganancias, ya que “el trabajo no es ganancia”.

El titular de la Comisión de Presupuesto comentó que la fecha de la próxima reunión, destinada a la firma del dictamen, dependerá de la renovación del Protocolo de Funcionamiento Remoto, que debe ser acordada entre los jefes de bloque para poder continuar con el trabajo parlamentario virtual.

Inicio caldeado

La reunión virtual se extendió durante tres horas y levantó temperatura con la intervención del segundo expositor, un asesor del gremio de Camioneros que la emprendió contra “el gobierno neoliberal” anterior, despertando la reacción de legisladores de Juntos por el Cambio.

Se trata de Mariano Sánchez, quien afirmó que “ni habría que nombrar” a la gestión anterior, ya que lejos de cumplir con su premisa de eliminar el impuesto a las Ganancias, “terminaron el gobierno con 2.200.000 trabajadores en relación de dependencia tributando Ganancias”.

Mariano Sánchez encendió los ánimos con su referencia al “Gobierno neoliberal” anterior.

Las fuertes críticas de Sánchez despertaron la reacción de legisladores de JxC, que le reclamaron referirse al proyecto en sí, pero lejos de hacerlo, el representante del gremio de los Moyano insistió en que el universo de trabajadores afectados por Ganancias se duplicó durante la gestión anterior. “Persiguieron a nuestros dirigentes”, agregó.

El diputado de la Coalición Cívica Javier Campos alertó entonces que “no es la opinión de un dirigente sindical, es una opinión política, mientras que otro diputado de la oposición que no llegó a identificarse advirtió que quien hablaba era “un empleado de un sindicato” y pidió “que hablen los dirigentes”.

“Que venga el señor Moyano”, reclamó otro diputado, mientras el oficialista José Luis Gioja alentaba a Sánchez a continuar hablando. El dirigente continuó con las críticas: “Es vergonzoso que ayer hayan salido con un proyecto para incrementar el mínimo no imponible a 500.000 pesos, cuando durante cuatro años no hicieron nada”.

Tras múltiples cruces, el representante de Camioneros concluyó diciendo que el proyecto representaba “un gran avance” y que presentarían sugerencias sobre el tema.

Tiempo después, al momento de las preguntas de los diputados, el radical Facundo Suárez Lastra advirtió que algunos de sus pares “abandonaron la reunión” por el cruce inicial, y pidió “ser más moderados en nuestra relación”, sobre todo en temas sensibles para la sociedad.

La voz de la CGT

Abrió la ronda de exposiciones Carlos Acuña, uno de los secretarios generales de la CGT, quien puntualizó que “si no hay consumo no se necesita producción; y si no hay producción, no tenemos puestos de trabajo y no hay posibilidades de inversión”.

“Tenemos que solucionar entonces el problema del poder adquisitivo de los trabajadores, ver de qué forma colaboramos entre todos, porque los trabadores queremos que el lugar donde trabajamos crezca”, dijo.

Tras felicitar a los diputados por el tratamiento de este tema, Acuña reiteró el beneplácito de la central obrera no solo a la suba del mínimo no imponible, sino también a los cambios conseguidos en los últimos días, sobre todo la exención del aguinaldo.

Más tarde, Héctor Daer ratificó el “apoyo absoluto” de la CGT a la iniciativa “que eleva el umbral desde donde se empieza a tributar”, y habló de “un impuesto que a todas luces, en determinados valores salariales, es injusto”.

De todos modos, pidió contemplar ciertas situaciones derivadas de la pandemia. “Yo sé que las leyes no se hacen para determinada coyuntura sino a largo plazo, pero hay trabajadores que sobrecargan sus horarios laborales en esta etapa de pandemia, producto de que otros permanecen aislados, se han contagiado, no pueden concurrir o están dispensados de prestar tareas por patologías preexistentes”, describió.

Esos trabajadores “no solo de la salud, sino de muchas otras actividades”, advirtió Daer, cumplieron horas extra que luego terminaron siendo gravadas por Ganancias.

Por último, consideró que Ganancias “es la ratificación ideológica de lo progresivo de la estructura impositiva: los que más ganan y los que más tienen, tienen que pagar más en beneficio de los que menos ganan y los que menos tienen”.

Apoyo sindical unánime

El diputado y líder de la CTA Hugo Yasky destacó que el proyecto representa “un acto de justicia”, pero luego la emprendió contra los diputados de la oposición que habían querido “coartar la libertad de expresión” del representante de Camioneros al principio de la videoconferencia.

Yasky sugirió que si se hubiera tratado de un dirigente empresarial, no hubiera sucedido lo que ocurrió. “Terminemos con la Argentina de los patrones de estancia”, reclamó, advirtiendo que no debían decirle a los invitados “qué es lo que pueden decir”.

Señaló luego que al cobrarse el retroactivo de este beneficio “va a haber entre 15 y 18 millones de pesos en el mercado de consumo”, y “eso va a ser una inyección al consumo que tendrá un efecto dominó”.

El “dipusindical” agregó que cuando se sancione la ley solo pagarán Ganancias el 7% de los trabajadores, contra el 25% que tributa hasta ahora.

A su turno, el representante de La Bancaria, Sergio Palazzo, también acompañó el proyecto, pero opinó que “el impuesto a las Ganancias debe ser eliminado en cuanto a tributo de los trabajadores”, y pidió que “no se produzca un solapamiento entre los que van a pagar Ganancias y los que no”.

Ricardo Peidró (CTA Autónoma) sumó su apoyo a la iniciativa “en el marco de una postura histórica que tenemos respecto a que el salario no es ganancia”.

Reclamó además una reforma impositiva y pidió “que aquel trabajador que tenga que ingresar en este momento a pagar este impuesto, no lo haga en los grados más altos de la escala, porque sino habría una contradicción y atentaría contra la progresividad, para que paguen los que más tienen”.

Héctor Amichetti (Federación Gráfica Bonaerense) valoró también el tratamiento del proyecto “con la apertura necesaria para que podamos hacer los aportes que tienden a enriquecer con la propia realidad de los trabajadores el contenido de la ley”.

Como otros de sus pares, Amichetti habló de avanzar más adelante con “una reforma tributaria integral y progresiva”.

A continuación, Claudio Marín, de FOETRA y secretario gremial de la CTA, señaló que en su gremio el promedio salarial es de 123.000 pesos y el impuesto a las Ganancias impacta sobre un 70% de sus representados; y si se tiene en cuenta a los jerárquicos, supervisores, técnicos y profesionales, ese porcentaje llega “al 90, 95%”, con lo cual “esta medida de levantar el mínimo nos resulta un espaldarazo muy importante y nos ayuda a un cierre paritario que signifique que todo ese dinero se transforme en algo virtuoso, que se traslade al consumo”.

Pablo Flores (AEFIP) indicó que “de darse la propuesta de subir el mínimo no imponible a 150.000 pesos, va a quedar tributando un número de 730.000 trabajadores”, y observó que “si se crean una serie de deducciones especiales orientadas al consumo de bienes y servicios en una serie de bienes” que pudieran derivarse a materiales de construcción, al turismo interno, a la línea de electrodomésticos y renovación de autopartes, “esta herramienta le serviría al Gobierno para orientar el gasto hacia esas actividades que podrían generar un shock de demanda; los trabajadores podríamos deducir lo que nosotros proponemos hasta 300.000 pesos por año, pero entendemos que esto beneficiaría también a los sectores productivos”.

A su vez, Carlos Minucci, de la Asociación de Personal Superior de Empresas de Energía, señaló que “sería muy fácil venir acá a presentar nuestros problemas cuando tenemos un 40% de pobreza”. “No va a existir aporte a las Ganancias si no ayudamos a que se construyan puestos de trabajo. El movimiento obrero esta junto a las políticas que ayudan al crecimiento”, sintetizó.

También apoyó la ley Roberto Baradel, de SUTEBA, pero pidió deducir del impuesto los gastos de actualización de la formación docente para “avanzar en una educación pública de calidad”.

El sindicalista de la CTA además llamó a atender lo vinculado a las tareas de cuidado: “En muchos lugares el Estado no da respuestas respecto a las vacantes en jardines maternales y de infantes, como lamentablemente sucede en la Ciudad de Buenos Aires”.

Yamile Socolovsky (CONADU-CTA) destacó que el proyecto “en lo inmediato representa un alivio para los trabajadores de manera directa y conlleva además que haya una llegada importante de recursos al mercado interno”.

También celebró que “no se compute el aguinaldo ni el adicional por zona, y que se consideren las uniones de hecho” para las deducciones.

Otros de los oradores fueron Antonio Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Marcelo Mena (Sindicato Jerárquico Minero) y Jorge Frías (Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca).

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password