La Cámara baja corporizó un enfático repudio al atentado contra CFK

Fue en el marco de una histórica sesión en la que se aprobó un texto previamente acordado entre el oficialismo y la oposición, que dejaba de lado el proyecto original. Contrariamente a lo acordado previamente, hubo fuertes cruces.

Fotos: HCDN

Con la certeza de que la sesión no se iba a desmadrar ni estaba en riesgo por el acuerdo alcanzado en una reunión previa celebrada en las oficinas de Presidencia de la Cámara, se realizó este sábado una sesión especial para repudiar el atentado perpetrado el jueves contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En efecto, en la previa había habido intensas negociaciones entre el oficialismo y la oposición, a raíz de las discrepancias que despertaba el texto del proyecto elaborado por la presidenta del Cuerpo, Cecilia Moreau, para repudiar los hechos ocurridos el jueves por la noche. Finalmente las partes alcanzaron un acuerdo, en el marco de una reunión previa a la de Labor Parlamentaria, que tuvo lugar en el despacho de la presidenta del Cuerpo. En rigor, al cabo del encuentro se resolvió levantar directamente la reunión de Labor Parlamentaria e ir directamente al recinto.

A propuesta de los representantes de Juntos por el Cambio, Avanza Libertad y Provincias Unidas, se acordó un texto similar al comunicado emitido por el Senado el jueves por la noche inmediatamente después de sucedido el lamentable ataque contra Cristina Kirchner.

El proyecto votado

En esta sesión se produjo el debut de Cecilia Moreau al frente de una sesión completa, por eso en su primera intervención observó: “La verdad, nunca pensé que esta sería la primera sesión que me tocaría presidir, habiendo crecido en democracia…”.

Tras votarse por dos tercios el tratamiento del proyecto de resolución que sería puesto a consideración, el diputado socialista Enrique Estévez solicitó una moción de orden para poner a someter a votación el texto que se abordaría, y que decía lo siguiente:

“La Honorable Cámara de Diputados de la Nación expresa su enérgico repudio al intento de magnicidio contra la vicepresidenta y dos veces presidenta de la Nación doctora Cristina Fernández de Kirchner.

Además, manifestamos nuestra absoluta solidaridad con la señora vicepresidenta y su familia.

Exigimos el pronto y completo esclarecimiento y condena a los responsables de este hecho lamentable, que empaña la vida en democracia.

Exhortamos a la dirigencia toda y a la población a buscar todos los caminos que conduzcan a la paz social”.

Trascartón, pidió la palabra el jefe del bloque Pro, Cristian Ritondo, quien detalló que en nombre de su bancada, con el resto de las fuerzas políticas, habían acordado un texto común de repudio a “los graves sucesos ocurridos con el ataque e intento de magnicidio de la vicepresidenta de la Nación”.

“Es por ello que luego de votar la resolución, y habiéndose cumplido el motivo de la convocatoria, nos retiraremos del recinto”. Explicó que entendían que “no es la calle, ni el recinto, el lugar para determinar los culpables de un delito. Es el Poder Judicial el único que tiene el deber de investigar, juzgar y condenar”.

“No queremos que este hecho gravísimo sea utilizado con el objetivo de generar más divisiones, asignar culpables, y mucho menos convertirse en una tribuna para atacar a la oposición política, al Poder Judicial y los medios de comunicación, como lamentablemente vinimos escuchando en las últimas horas”, planteó, para concluir diciendo que esperaba que ese discurso no se replicara de ahora en adelante.

A continuación, el diputado de izquierda Nicolás del Caño pidió permiso para que el interbloque se abstuviera. Aclaró no obstante que desde el primer momento habían sido delas fuerzas políticas que “sin dudarlo” habían repudiado enérgicamente este hecho que consideró “gravísimo”.

Solicitaron abstenerse porque el texto decidido no contenía el pensamiento que ellos tenían, como sí el que originalmente lo planteaba en el final del texto.

El debate

Una vez votado el proyecto y dejado el recinto los representantes del Pro, comenzaron los discursos. Abrió el juego por parte del oficialismo la formoseña María Graciela Parola, quien expresó su “completa solidaridad con la vicepresidenta y dos veces presidenta de la Nación. Y no solo por la envergadura de los cargos que ocupó, sino también por su condición de mujer, y de madre un poco de todos los argentinos”.

Para la diputada del Frente de Todos, “el atentado contra su vida ha marcado un límite y saltado todo límite que podamos considerar al vivir en democracia”. Llamó también a “terminar con las expresiones de odio en todos los ámbitos”, e instó a que “el Poder Judicial pueda demostrar su compromiso con la democracia y arbitre los medios para esclarecer este hecho y aplicar las condenas que al o los responsables les corresponda”, y concluyó reivindicando la movilización realizada a Plaza de Mayo el día anterior, “que superó todas las expectativas y creo que el pueblo ha hablado y la consigna fue clara: el odio, afuera”.

José Luis Espert intervino a continuación para expresa su “enérgico repudio y preocupación sobre lo ocurrido”, y deseó “un pronto esclarecimiento del hecho con una profunda y profesional tarea de la justicia y la policía”.

Tras ello, dijo no entender por qué la Cámara de Diputados se encontraba sesionando un día sábado para tratar algo que tiene que resolver la Justicia y los organismos de seguridad. Por el contrario, observó que el miércoles pasado se había suspendido una sesión en la que se iban a tratar el Consenso Fiscal y la prórroga o no del impuesto a Bienes Personales. “No hemos tratado la Ley de Alquileres; la Ley de Abastecimiento, una ley cavernícola todavía vigente… Esta es una sesión donde solo nos congrega la política. No tiene nada que ver con aquello que representamos, que es a nuestro pueblo, porque es la Justicia la que tiene que emitir fallos judiciales sobre qué es lo que pasó y la policía la que tiene que trabajar en ese esclarecimiento”.

Espert concluyó su discurso diciendo que “si Cristina tiene que terminar presa, que así sea, porque así lo va a decidir la Justicia”.

Luego fue el turno de la diputada del Frente de Todos Mónica Macha (Buenos Aires), que leyó un discurso muy sentido que arrancó con esta cita: “Cristina está viva, pero podría no estarlo. Cristina está viva porque los disparos no salieron. El jueves, lo que hicieron sin querer fue cambiar la historia del país para siempre. Hoy la Argentina es un país que a travesó un intento de magnicidio”.

Destacó Macha que la gente “salió a la calle para decir que las cosas van a cambiar para siempre. Que necesitamos construir una nueva forma de convivencia política, porque hasta acá llegamos con la violencia política”.

“La democracia la defendemos en todos lados y en todos los momentos”, señaló, para advertir en otro pasaje contra “colgar bolsas mortuorias o montar una guillotina para degollar políticos o inventar causas judiciales contra líderes populares o fogonear desde los medios con mensajes de odio, estigmatización y criminalización. Estos actos terminan por volverse habituales o recurrentes, ya no nos asombran, no nos horrorizan”.

“Pero el jueves a la noche nos dimos cuenta que esta sociedad no acepta acostumbrarse al horror de la violencia política”, enfatizó, advirtiendo que “los discursos de odio existen, los vemos en muchos lugares, repetidos. Son algunas y algunos dirigentes opositores que fogonean, que están detrás de los jueces, que buscan efectos golpistas con las características de este momento histórico”.

Mónica Macha cerró su discurso definiendo a Cristina Kirchner como “el fuego de nuestras batallas, en nombre de ella defendemos nuestra vida democrática”.

Javier Milei no se había pronunciado hasta el momento sobre el atentado, y lo hizo directamente en el recinto. “Desde Libertad Avanza, los liberales queremos manifestar nuestro total y absoluto repudio a todo acto de violencia. La violencia no conduce a nada, de ningún tipo de ella”, señaló. Pero a continuación reivindicó “nuestra vocación republicana, y en ese sentido pedimos porque la Justicia pueda hacer su trabajo libre, con las manos libres. Y que no sea condicionada por la política”.

Cargó contra el feriado decidido por el Poder Ejecutivo y se preguntó: “¿Alguien me puede decir dónde está el feriado para las víctimas de la masacre de Once, o cuándo mataron al fiscal Nisman, o cuando fue el atentado a la AMIA o a la Embajada de Israel? ¿Qué declaración hicieron, que feriado se dictaminó?”. Al concluir su discurso, se retiró.

A continuación habló Romina del Plá, quien expresó su “repudio absoluto al intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner”. Agregó: “Este repudio absoluto además va acompañado del planteo del esclarecimiento a fondo del caso”.

“El esclarecimiento nos tiene que ayudar a contextualizar esta acción, porque la idea de que podría ser un loco suelto, cuando en realidad venimos advirtiendo que se está desarrollando en el país una campaña de tono fascistizante, donde se utiliza la supuesta libertad de opinión, que defendemos a rajatabla, pero eso habilita un clima que va habilitando el pasaje a la acción”. Y ejemplificó con el ataque contra distintos locales de partidos de izquierda registrados el año pasado.

“Ya no se trata de un ataque verbal, hay un discurso que empieza a genera la viabilidad de un pasaje a la acción”, continuó Del Plá, que la emprendió entonces contra quien la había antecedido en el uso de la palabra, por haberse demorado días en repudiar el atentado, y al hacerlo en el recinto lo había hecho de manera general. También criticó a Patricia Bullrich y “otros que no se pronuncian claramente y están también generando un aval a esa acción de atentado”.

El diputado de Juntos Somos Río Negro Luis Di Giacomo también la emprendió de entrada contra Milei. No lo nombró, pero fue claro: “Lo virtuoso de la democracia es que permite que quienes sin duda si tuviesen el poder no nos permitirían hablar, pueden decir lo que quieran. Incluso en esas manifestaciones hablando de estar en contra de la violencia, desde un discurso violento… Estigmatizando a todo el resto, tildándonos con calificativos, pero siendo esta la casa del debate político, hace un monólogo, hace una actuación y se retira. Realmente lamentable”.

Con relación al hecho convocante en sí, Di Giacomo advirtió sobre lo que podría haber sucedido si el atacante hubiera tenido éxito. “Me permito pensar que hoy estaríamos en un estado no de conmoción, sino con grupos que se hubieran sentido impelidos a la violencia real, a cuestiones que verdaderamente nos llevarían al caos y la anarquía”, imaginó.

Con todo, aclaró que “el hecho de que haya fallado este individuo no le quita peso al hecho”.

Luego se refirió a los discursos de odio. “Hay una vertiente que tiene que ver con los prejuicios, y son esos pensamientos de odio hacia una colectividad, nacionalidad, género, contra las disidencias… Esos pensamientos de odio son generalmente unidireccionales –comentó-. Estos discursos de odio que hoy son marcados políticamente, no son unidireccionales, sino multidireccionales y que surgen en distintos sectores del poder, el poder empresarial, el poder político. No quiero generalizar en la prensa, sino en líneas editoriales. Creo que esto ya no tiene que ver con peronismo y antiperonismo; hoy hay peronistas que están de un lado y del otro de la grieta, lo mismo que los radicales”.

Lamentó también que desde este Parlamento no se hubiera podido llegar nunca a esos diez puntos que puedan llevarse adelante entre todos, y concluyó pidiendo “dejar de pensar tanto en 2023 y pensar que estamos en un momento crítico de 2022 y ponernos a trabajar por lo que necesita nuestra ciudadanía”.

“Con espanto hemos asistido al gravísimo atentado contra la vicepresidenta. Celebramos que esté ilesa. Y también celebramos, desde el Frente de Todos que hoy sábado nos demos cita, y podamos expresar en conjunto el repudio que ha causado conmoción, no solo en la Argentina, sino en todo el mundo”, comentó a su vez Paola Vessvessian (FdT-Santa Cruz), quien trajo a cuento “unas palabras que dijo nuestra gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, respecto a qué sociedad queremos, estoy segura que la mayoría queremos la paz. Quienes instigan con su discurso, y sus declaraciones terminan convirtiéndola en violencia. Esa violencia después repercute en lo que ha pasado, que terminamos en una violencia física”.

“Necesitamos construir un nuevo tejido social, donde en los discursos y las acciones realizamos tengamos la responsabilidad social, ciudadana y democrática”, enfatizó.

Luego intervino Carlos Gutiérrez (Córdoba Federal), que recordó cuando siendo joven fue detenido desaparecido y enviado a un centro de detención. El episodio terminó con un Consejo de Guerra para el cual su familia comenzó a buscar a quien pudiera defenderlo. Reinaldo Vanossi fue quien terminó defendiéndolo. “Ahí fue mi primer aprendizaje: que quien yo había considerado muchas veces como los malos, no solo no lo eran, sino seguramente mejores que muchos otros”.

Su historia personal terminó con una resolución de la Corte Suprema de esos años, cuya resolución fue el primer caso de un Consejo de Guerra que ese tribunal suspendió. “Y así obtuve después de 5 años la libertad”. Gutiérrez concluyó hablando del Nunca Más y de la necesidad de “cerrar estas horas de crispación” como lo hicieron, habiendo logrado los diputados firmar un documento conjunto.

El titular del bloque Evolución Radical, Rodrígo De Loredo,  reivindicó a Raúl Alfonsín, recordando que “tenía un método para afrontar momentos extremadamente violentos en la Argentina, que padeció tres atentados, que juzgo los más importantes jerarcas militares sin saber que el paso que daba iba a traer o no una consecuencia inmediata, y que además lo hizo en un contexto extremadamente delicado en lo económico. Y ese método fue nunca jamás usar ninguno de esos episodios para llevar agua a ningún molino de ninguna facción política”. 

El titular del bloque Evolución Radical, Rodrígo De Loredo,  reivindicó a Raúl Alfonsín, recordando que “tenía un método para afrontar momentos extremadamente violentos en la Argentina, que padeció tres atentados, que juzgo los más importantes jerarcas militares sin saber que el paso que daba iba a traer o no una consecuencia inmediata, y que además lo hizo en un contexto extremadamente delicado en lo económico. Y ese método fue nunca jamás usar ninguno de esos episodios para llevar agua a ningún molino de ninguna facción política”. 

Luego fue el turno de Myriam Bregman, quien condenó el atentado sufrido por la vicepresidenta, pero se comparó con quienes en cambio no lo hicieron. “Esto realmente contrasta siendo nosotros claramente opositores a este gobierno, con la actitud de las fuerzas políticas de la derecha, habiendo pasado 36 horas de atentado, la presidenta del Pro Patricia Bullrich no lo condenó”.

“Es un hecho que no pueden ocultar yéndose, que no puede ocular disfrazando palabras o leyendo algo medio inentendible a las apuradas, y saliendo por la puertita. El diputado Javier Milei no lo condenó, habló de hecho delictivo, todo acto de violencia. Y quiere contraponer muertos. Les parece que puede contraponer muertos alguien que integra una fuerza política que tiene alianza con todos los genocidas del país, responsables de la desaparición de 30 mil compañeras. Con nosotros el show no va”, sostuvo.

A su turno, María Rosa Martínez (FdT-Buenos Aires) sostuvo que “estos hechos sobrepasaron cualquier límite de posibilidades de ser aceptado”. Se preguntó a continuación “¿qué significa este odio a Cristina?”. Recordó cuando en 2016 ella habló frente a los tribunales de Cmodoro Py sobre la importancia de generar Unidad Ciudadana; cuando en la presentación de su libro introdujo la figura de “un contrato social que nos involucre a todos”. También cuando volvió a hablar en 2020 sobre el tema, y en 2021 sobre “nuestras constituciones, que son un reglamento de cómo tienen que funcionar los poderes, sobre todo el poder que está afuera”. Se refería a los “poderes concentrados”, nada de eso, dijo, figura en nuestras constituciones. “Y lo peor de todo es que cada cuatro años no juzgan a ninguno de esos poderes, sino a nosotros, a ustedes”.

Concluyó advirtiendo sobre quienes “ya no necesitan de golpes, hoy tienen representantes en los medios concentrados de comunicación y en los estrados judiciales”.

Sobre el final, el presidente del bloque radical Mario Negri señaló: “Vinimos a expresar nuestro más firme repudio y condena al atentado vivido por la vicepresidente, también venimos a pedir una exhaustiva investigación sobre lo sucedido, amplia y profunda”.

“La sociedad, casi a 40 años de la democracia creyó dejar atrás la violencia política. Supimos dentro de todo convivir en paz, dentro de la instauración de la democracia”. 

“La seguridad no puede ser un tema de carroña política para salvar las diferencias. Nosotros venimos a defender la democracia sin sobreactuaciones. Significa ante todo representar al pueblo, ponernos a su servicio, y defenderlas. La democracia es incompatible con la violencia, y con el pensamiento único”, planteó, advirtiendo que “por eso repudiamos enérgicamente el atentado contra una de las más altas investiduras de la Nación, más allá de las diferencias políticas enormes que tengamos. Sabiendo que ante un hecho aberrante no debe haber diferencias entre oficialismo y oposición”.

Finalizó la serie de discursos el jefe del bloque Frente de Todos, Germán Martínez, quien afirmó que a su juicio “las cosas no van a ser iguales en Argentina después de lo que le pasó a Cristina (Kirchner)”.

“Hubiéramos querido que lo que pasó el jueves a la noche nunca hubiera pasado. Pero pasó”, señaló y remarcó que “tiene una gravedad tan importante lo que le pasó a Cristina, nuestra vicepresidenta, dos veces presidenta” que “la respuesta institucional de uno de los poderes del Estado tenía que tener de mínima la misma proporción y dimensión de la gravedad de los acontecimientos”.

Martínez apuntó que el término “los discursos de odio” se terminó sacando del texto, pero en definitiva “terminó atravesando el debate”. “Nos tenemos que hacer cargo de eso, porque las cosas no suceden por que sí”, insistió y opinó que “los discursos de odio” está “potenciados en este tiempo” pero vienen desde hace “más de 200 años en Argentina”, ya que incluso los sufrieron Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón.

“¿Alguien tiene duda de que hoy hay discursos de odio contra Cristina Kirchner?”, se preguntó y continuó: “No somos nosotros, el mundo discute los discursos de odio e incluso en algunos países hubo legislaciones concretas”.

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